Leyendas que nos quitaran el sueño

Si escuchas a personas contar anécdotas propias o que le contaron a ellos de temas sobrenaturales, no te burles de ellas, te puedes llevar una sorpresa, muchos mitos y leyendas llegan a ser verdaderas y le sucedieron a personas con credibilidad.

Estas leyendas que pueden ser de echos sobrenaturales o de terror, nos vienen a cambiar el panorama de lo que pensamos, de este tipo de eventos, y si el narrador es bueno, llevarte en tu imaginación a una atmósfera, de la cual, pensaras que no podías nunca entrar.

leyendas-y-mitos

Mitos y Leyendas que nos quitaran el sueño, me encantan escuchar o leer de un buen libro, porque soy de los que creen en la posibilidad de que cuando uno muere, con uno se va no se acaba todo, si no que es un nuevo comienzo.

Siempre tiene uno que tener la mente abierta ante estos echos, ya que a los que no creen, como era mi caso, me pasaron echos, que me hicieron pensar en que lo sobrenatural si existe y forma parte de nuestras vidas.

Tal es el caso, en una ocasión en la casa de mi abuela, en la que mi madre junto con todas sus hermanas, paseando por la calle, al lado de una casa que tenia muchos años abandonadas, circulando y hablando de cosas que nada tenían que ver con echos sobrenaturales, en la barda de esa casa, de repente se escucho, “Perras”, con un voz que a todos los presentes, nos erizo la piel,

Algo que a mi mama y a todas las hermanas, mi primo y yo que pasábamos por esa casa, nos calo hondo, y a lo que mi madre que era muy fuerte de carácter, solo le contesto con una maldición, sin quedarse con nada.

Pero no fue solo esa ocasión, de ese tipo, en la familia se sufrieron muchas, y por separado a cada una de los miembros de la familia, algo que nos puso alertas ante este tipo de eventos.

Así que si les cuentan mitos y cuentos de los que quitan el sueño, tengan mas respeto por todas estas historias que pueden llegar a suceder les a ustedes también.

Leyendas de terror el gato maldito

El año de 1976 corría en aquella colonia popular de la ciudad de Monterrey Nuevo León, Maria Elena Montoya, una solterona de 32 años, que se había dedicado en cuerpo y alma a su enferma madre, recogía a todo animal que pudiera ayudar.

Era parte de su vida, el tratar de ayudar, y se había llenado de gatos, su madre, cada día mas enferma, le había robado sus mejores años, pero eso no le importaba a “Malena” con tal de tener mas tiempo a la que le dio la vida.

gato-maldito-300x197

Con 3 pequeños gatos en su hogar, caminando de su trabajo, hacia su hogar, un pequeño gato negro, se le acerco, como pidiendo posada, esto fue suficiente, para llevarlo a su casa, sabia que donde comian 3 animales, bien podia caber uno mas.

Llego a su casa, presentando el recien llegado a los otros animales y a su madre, al verlo, los otros 3 gatos, corrieron despavoridos, como si hubieran visto al mismo demonio, el gato, que mas bien era hembra, la llamo Luci, nombre que le cayo como anillo al dedo, ya que era el mismo demonio.

Con el pasar del tiempo, los 3 gatos que ya tenia en su casa, empezaron a aparecer muertos en la azotea de la casa, pero lo que mas llamo la atención de su ama, fue que la salud de su madre, había empeorado, desde la llegada del animal.

Hasta que los 3 gatos, murieron, fue que “Malena” empezó a tener miedo, sabia que el nuevo animal, en algo había influido, para dicho acontecimiento.

Una ocasión que llego, vio salir al animal, de la recamara de su madre, al otro dia, al salir al trabajo, se despidió de ella, y no respondió, fue en donde se dio cuenta, que su madre, estaba mal, llevandola al hospital, en donde le comunicaron que estaba inconciente, debido al mal estado derivado de su enfermedad.

Al estar en el hospital, su salud, mejoro, hasta recobrar la salud, fue cuando le dijo que el gato, pasaba por las noches, y se le subia al pecho, y le robaba parte de su vida.

Cuando llego, tomo al gato, lo dejo en donde lo encontro, al darse vuelta, una voz tenebrosa le dijo “En cierta forma te ayude”, ella que habia visto, que no habia nadie, se dio vuelta, para ver que el animal, se habia convertido en el mismo Lucifer, y le comento, que le habia quitado los animales, y poco faltaba para quitarle la vida a su madre, para que al fin viviera su vida, como cualquier ser humano.

Ella, empezó a rezar y a decirle que no era lo que ella deseaba, que no la molestara mas, y se dio vuelta, para seguir su camino, de repente, el demonio, de nuevo se le acerco, en forma del gato que había rescatado y la alcanzo, para darle lastima, y que se lo llevara de nuevo, entonces fiel a sus creencias, siguió rezando y desapareció.

Al final, unas semanas después, su madre, se recupero, y le duro por muchos años, Malena, al cabo de ese tiempo conoció al que seria su esposo, y llego a tener varios hijos, sin tener que desprenderse de su ser mas querido.

Es así como termina esta leyenda de terror, esperamos haya sido de su total agrado.

Leyendas cortas pero bonitas La verdadera riqueza

Esta es una de esas leyendas cortas pero bonitas que te llegan al corazón. Se dice que un hombre bueno tuvo que hacerse cargo solo de su hijo recién nacido, pues desgraciadamente la madre del pequeño había muerto en el parto.

Era muy humilde y no tenía con quién dejarlo, así que lo llevaba consigo al trabajo. Pronto su jefe se cansó de esa situación y le dijo al hombre que tenía que buscar un lugar en donde dejar a su niño, pues ya estaba harto de los llantos del infante.leyendas cortas bonitas

En resumidas cuentas, aquel padre solitario perdió su única fuente de ingreso y tuvo que mendigar por varios meses en la calle hasta que pudo encontrar otro sitio en donde laborar.

Los años pasaron y su hijo se convirtió en un adolescente malcriado, En repetidas ocasiones el muchacho le exigía a su padre que le comprara cosas que verdaderamente no tenían ningún sentido, pero que según él todos los chicos de su edad poseían.

– Estoy harto de no tener nada de lo que quiero. Un día de estos me iré de esta pocilga para siempre. Decía el chiquillo.

– Ten paciencia e hijo, las cosas han ido mejorando y estoy convencido de que pronto tendremos una situación económica más favorable. Lo bueno es que tenemos el cariño y la compañía uno del otro. Expuso el padre.

No obstante, el jovenzuelo sólo esperó la al cumplir la mayoría de edad y se fue de su casa a probar fortuna.

Transcurrieron cerca de tres décadas. En ese tiempo, el padre ahora convertido en un anciano se había convertido en un hombre muy rico que había dedicado más de la mitad de su fortuna en encontrar a su vástago.

Una tarde mientras el viejo caminaba por una calle, vio tirado en la banqueta a un indigente. Al mirarlo más de cerca, pudo reconocer los rasgos faciales de su hijo.

– Hijo mío, al fin te he encontrado. Ven a casa conmigo.

El necesitado con la mirada desorbitada y desfalleciendo de hambre reconoció la voz de su progenitor y le dijo:

– No padre. Agradezco tu invitación pero debo estar aquí, pues no entendí que la verdadera riqueza está en el amor y no en el dinero.

Leyenda corta La balsa de Ifigenio

leyendas cortas

Del lunes a viernes Ifigenio se transportaba en su pequeña balsa hasta el otro lado del río para recolectar manzanas y otros frutos. Invariablemente iba acompañado de su hermano menor, pues alguien tenía que socorrerlo al momento de cargar las cestas llenas.

Ese día llegó al puerto y amarró su transporte tal y como lo había hecho en otras ocasiones. Los dos hermanos se demoraron bastante tiempo en recoger las frutas, ya que les gustaba sólo almacenar aquellas que estuvieran maduras y listas para consumirse.

Al caer la tarde, las cuatro cestas estaban repletas de alimento. Ifigenio y su hermano entonces se dirigieron de nuevo al embarcadero. Más cuál sería su sorpresa al ver que su balsa había sido destrozada debido al mal tiempo.

– ¿Ahora que vamos hacer Ifigenio? No hay manera en la que nos podamos comunicar con nadie. ¿Cómo conseguiremos volver? Le cuestionó desesperado el hermano menor.

– Esperaremos a que otro comerciante se vaya de aquí y le pediremos que nos lleve. Por suerte traigo conmigo unas monedas de plata para así poder pagar dicho favor.

Aguardaron en ese lugar por más de una hora, sin que ningún otro individuo se acercase.

Ya estaban desesperados cuando Ifigenio vio como sobre el río flotaban al menos cinco balsas vacías de tamaño mediano.

– ¡Estamos salvados hermano! Toma tus cestas y acompáñame. Dijo el mayor de los hermanos.

Ifigenio se acercó lo más rápido que pudo a la embarcación más cercana. Su semblante cambió al notar que aquello no era una embarcación de madera sino que se trataba de un lagarto que estaba cubierto de barro.

– ¡Corre hacia la orilla! Le gritó fuertemente a su fraterno en lo que el cocodrilo abría sus fauces y comenzaba a morder una de sus piernas.

Desdichadamente Ifigenio no logró salir con vida de aquella aventura. Desde ese momento, su hermano se dedica a contarle a la gente del pueblo las leyendas cortas de cómo las balsas de madera se convierten en cocodrilos.

Leyendas de teatros

Quien ha estado en una obra de teatro, sabe la magnitud de los escenarios, el inmueble es implacable, y miles de historias a lo largo de los años, se suscitaron ahí, de ahí que en estos sitios se escuche leyendas de fantasmas,  y sucesos paranormales, para lo cual nadie tiene explicación. En muchos teatros del mundo, se ha escuchado de artistas que mueren a mitad de la obra, otros más se han suicidado, y esto genera energía de los muertos, que se almacena de alguna forma en estas grandiosas edificaciones.

leyenda de teatro

Los mitos, e historias de terror que se escuchan por parte de todos los trabajadores, son una peculiaridad, ya que coinciden siempre con lo que pasa en algunos otros teatros encantados, como lo es escuchar pasos, cuando no existe nadie más en el lugar, gritos escalofriantes y carcajadas que a más de uno, ponen la piel del cuerpo mal.

Leyendas de teatro son muchas, tan solo en la inmensa ciudad de México, son varios los sitios, en donde los trabajadores, tiemblan al ver que se han quedado solos, esto pasa en los escenarios, así como en los camerinos y en cualquier lugar del teatro.

Tal es el caso del teatro Jiménez Rueda en donde se escucha a altas horas de la noche, el bullicio, como si de muchas personas estuvieran en el lugar, esto a altas horas de la noche y los pobres trabajadores que cuidan el lugar, son los que más sufren.

O el Centro Cultural San Ángel, que en algún momento de la historia, fue un convento, en donde personas vestidas con ropa de otras épocas, se ven por el lugar, y de pronto desaparecen sin decir nada, o de una monja que por los camerinos, se ha visto pasar.

Son miles de historias, de teatros encantados que podemos contar, todas y cada una de ellas tiene su encanto y su característica historia de terror, que todos los que en alguna ocasión han trabajado ahí, lo pueden contar.